Chef mexicana en China por 13 años: "China siempre ofrece nuevas oportunidades"

Chef mexicana en China por 13 años: "China siempre ofrece nuevas oportunidades"

(Xinhua) -- "China siempre ofrece nuevas oportunidades". Durante la época de la neumonía COVID-19, la chef mexicana Gabriela Fernández decidió quedarse en Shanghai, donde ha vivido durante 13 años. Fue una apuesta ganadora.

Fernández llegó a Shanghai en 2007 y trabajó como consultora y chef en dos restaurantes mexicanos.

Poco después fundó su propio restaurante, "MI TIERRA", que fue invitado a convertirse en el restaurante oficial del pabellón de México en la Exposición Universal Shanghai 2010. El negocio atendió más de 100 mil clientes durante los seis meses que duró el evento.

Hoy, el taco bar mexicano "La Coyota", fundado por Fernández, tiene tres locales en Shanghai.

"¿Cuánta gente podemos recibir?¿A qué hora podemos abrir hoy? ¿Cuáles son las normas de higiene?", dudas que siempre recibieron una respuesta oportuna y precisa.

Al comienzo del brote, el Gobierno municipal de Shanghai estableció un grupo de chat para los restaurantes por cada distrito de la ciudad, proporcionando una guía meticulosa para el personal de la industria de la restauración.

"Todos los días nos dan apoyo para mantener el restaurante operando. Estamos bien porque podemos hablar directamente con el encargado del distrito", dice Fernández.

Según ella, la entrega a domicilio es el principal negocio de "La Coyota", y ofrece a los habitantes de la metrópolis la posibilidad de disfrutar de comida mexicana casual y rápida sin salir de casa, a través de las principales plataformas para ordenar comidas.

Además, "La Coyota" prepara más de 60 productos caseros de estilo mexicano que son congelados y empacados al vacío para ser vendidos a todas las regiones de China a través de la plataforma de redes sociales WeChat.

El taco bar tiene tiendas pequeñas y pocos empleados, cada uno de los tres locales requiere de solo dos personas para operar. Por lo tanto, Fernández ha logrado que los altos costos de renta y mano de obra que enfrentan los grandes restaurantes durante la epidemia no sean un problema para ella.

Shanghai está controlando estrictamente la situación epidémica y al mismo tiempo está brindando la debida importancia a la reactivación de la economía. "El Gobierno nos permitió mantener el negocio funcionando siempre y cuando respetáramos las restricciones y las normas de higiene", relata Fernández.

"Teníamos clientes que antes nos ordenaban de vez en cuando, y esta vez fue al contrario, nos dijeron, 'necesito que me mandes cada semana mil comidas porque no puedo salir'". Las ventas en línea de "La Coyota" han crecido más del 50 por ciento desde noviembre.

En abril, "La Coyota" hizo una donación a un hospital en el norte de México para comprar equipos de protección médica. "Nos dimos cuenta de que aunque somos un negocio pequeño, sentimos la responsabilidad de ayudar a otros tanto en México como en China", explica la empresaria. Además, también ha tendido una mano a otros mexicanos residenciados en China que han experimentado dificultades durante el brote.

Aunque la epidemia le ha impedido reunirse con su familia, Fernández cree que quedarse en China fue la decisión correcta. "Sabemos que ahora casi todos los países, sobre todo en Norteamérica y Suramérica, están sufriendo mucho económicamente. Nosotros seguimos trabajando, nuestra situación económica está estable. China siempre ofrece oportunidades de negocio".

Después de 13 años en Shanghai, Fernández cree que a los consumidores chinos les gusta cada vez más lo latinoamericano, y afirma que la aceptación de los alimentos de esa región ha aumentado. En el futuro, planea abrir tiendas de franquicias en otras ciudades de China y producir alimentos en plantas locales para agilizar las ventas en las principales plataformas.

Al llegar a China, la chef no tenía en mente quedarse en el país por tanto tiempo. "Sin embargo, mi experiencia en la promoción de la gastronomía mexicana en todo el mundo me ha dado la oportunidad de compartir con los comensales de Shanghai mi cocina, mis tradiciones, mi orgullo y alegría", celebra.