De Mujeres y Patanes por Karla Pérezgil

De Mujeres y Patanes por Karla Pérezgil

La semana pasada llamaron mi atención tres noticias que protagonizaron mujeres admirables, y por desgracia, un patán (o más) en cada caso. Te platico:

La primera, y sin darles mención por grado de importancia, es la anunciada el jueves cuando se leía en la primera plana de los diarios deportivos: “Seiko Hashimoto es elegida como presidenta del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio”.

La exatleta de 56 años reemplazó a Yoshiro Mori, el ex primer ministro japonés quien renunció al cargo la semana pasada, después de hacer comentarios sexistas que levantaron ámpula. Mori comentó que las juntas se prolongaban porque las mujeres hablaban demasiado.

Pero, ¿quién es Hashimoto? El puesto no se lo ganó en la lotería. La japonesa participó en siete Olimpiadas: cuatro Juegos Olímpicos de Invierno y tres Juegos de Verano. Es la atleta con más Juegos Olímpicos de diferentes temporadas (invierno y verano) en la historia de dicha contienda. Y ahora será la encargada de liderar el Comité Olímpico del tan tropezado Tokio en momentos críticos de la pandemia.

Con su nombramiento, la exdeportista volvió a hacer historia en Japón, donde aún es raro ver mujeres en las juntas directivas y en puestos de poder político.

Por otro lado, una segunda mujer inspiradora es Su-Wei Hsieh, quien hizo historia en el abierto de Australia recién concluido, al convertirse en la primera jugadora taiwanesa en alcanzar los cuartos de final de un Grand Slam. Actualmente, a los 35 años de edad, es la jugadora número 1 en el ranking de dobles de la Women's Tennis Association (WTA), logró terminar la temporada de tenis de 2020 como la jugadora número 1 del mundo y se ha mantenido en la cima durante bastante tiempo. Eso ya es más que suficiente para mi enorme reconocimiento, pero a ello se le suma su historia.

Su padre la introdujo desde muy pequeña al tenis, junto con dos de sus hermanos, y con la ferviente intención de que alcanzaran una carrera profesional deportiva. Su enorme deseo y brutal exigencia lo llevaron a caer incluso en la violencia hacia su hija.

Geo González, periodista y comentarista deportiva, cuenta que en un abierto de Francia en el que perdió un partido, Su-Wei Hsieh se mantuvo escondida durante ocho horas por el miedo de enfrentar a su padre. Ante el ambiente violento, a los 18 años decidió cambiar su historia, y se fue a vivir a Japón rompiendo con el contexto que la tenía amenazada. La necesidad de salir adelante la llevó a iniciar su carrera profesional en el tenis a edad avanzada comparada con sus contrincantes. Tuvo primero que sobrevivir y crecer, antes de enfocarse en su sueño. Años más tarde, en palabras de su entrenador Paul McNameees tan precisa en su forma de jugar. Nadie puede redirigir la bola tan bien como ella en ambos lados… Es un espíritu libre, no quieres encajonar ese espíritu. Tienes que dejar que surja y sea libre… Es importante que se le permita expresarse. Lo mismo ocurre con su tenis. Refleja su forma de ser fuera de la pista.”

Me pregunto si Seiko Hashimoto habría llegado a la presidencia del Comité Olímpico de no haber sido por el cretino de su predecesor, y si Su-Wei Hsieh estaría en los libros de historia de no haber tenido la necesidad de romper con su padre. Probablemente cabe la posibilidad de que la existencia de un cretino haya abierto el espacio para el logro, pero son mujeres que han demostrado una y otra vez, que son poderosas por sí mismas.

La tercera noticia, fue la que protagonizaron Angelina Mercado, la escritora Marxitania Ortega, y desde su trinchera Basilia N y tres mujeres no identificadas, al denunciar con gran valentía al político Félix Delgado Macedonio por acoso sexual. El escándalo no es menor, y generó fuertes movimientos como el que generó tendencia en redes sociales #PresidenteRompaElPacto

Ya chole, las dos palabras con las que AMLO enfureció a las mujeres mexicanas”, fue el encabezado del Expansión. "Entonces ya, como dicen algunos, ¿no? 'Ya chole'..." fue parte de la elegantísima respuesta que el presidente Andrés Manuel López Obrador -quien increíblemente se ha autocalificado como “feminista”-dio este jueves cuando se le preguntó si estaría dispuesto a romper el pacto patriarcal y dejar de respaldar la candidatura de Salgado Macedonio a la gobernatura en Guerrero.

De esta manera, una vez más, el presidente “feminista” deja de lado las voces de las mujeres que denuncian abusos, ya que, para él, todo es un tema político y no de justicia ni respeto.

Efectivamente no es la primera vez que ignora el llamado de las mujeres mexicanas. Basta recordar, cuando, después de la movilización histórica femenina ocurrida en 2020 en protesta por la violencia de género y los feminicidios que han llevado al país a ser una de las naciones más peligrosas para las mujeres, López Obrador dijo: “Ah, sí creo que hubo una marcha, ¿verdad?”, poniendo en claro que el tema ni siquiera merecía su atención.

El presunto patán y el otro confesado, no saben que solidifican las bases del trampolín que impulsa y seguirá lanzando a valientes mujeres mexicanas a ocupar espacios que pareciera que ellos defienden como perros.

Así que hoy, honro y agradezco en especial a ellas, que son quienes son, a pesar de los patanes.

¡Fuerza guerreras!

@kperezgil

 

Por Karla Pérezgil 

 

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