El cielo: el nuevo soporte publicitario

El cielo: el nuevo soporte publicitario

Hace diez meses escribía en un artículo mi opinión sobre el futuro de las empresas que se dedican en China a los espectáculos con drones, algo cada día más habitual aquí.

En el artículo explicaba que Zhuhai es la primera ciudad china que tiene un espectáculo diario con drones en uno de sus parques temáticos. “Vaticinaba” que, más allá de limitarse a ofrecer espectáculos aéreos en sustitución o complemento de los tradicionales fuegos artificiales, estas empresas podrían tener un gran desarrollo en proyectos de publicidad en el cielo.

Y hablaba de la gran oportunidad de negocio que puede suponer esto para países como España, o México, con litorales tremendamente extensos y un volumen muy importante de turistas en esas costas durante buena parte del año.

Si hacía referencia a la costa era porque, por temas de seguridad, volar cientos de drones controlados por un programa informático sobre el mar es mucho más seguro que hacerlo sobre tierra firme y, en países con legislaciones más estrictas, es prácticamente impensable que puedan llegar a permitir este tipo de vuelos sobre zonas con gran concentración de personas por el riesgo que puede tener.

Pues diez meses después, en China ya hemos visto la primera experiencia de publicidad en el cielo con drones. Algo que está siendo muy comentado y compartido en redes sociales desde hace días. Ha sido en Shanghái para publicitar, mediante un código QR, una aplicación de video juegos.

En este caso ha sido un código QR, pero las posibilidades de diseñar cualquier cosa en el cielo con drones son cada día más asombrosas. Publicidad estática o en movimiento, figuras, letras… casi todo es posible. Tengo la suerte de conocer algo ese sector de mis cinco años en la administración pública de la Zona de Libre Comercio de Hengqin donde, entre las más de 80,000 empresas instaladas, había tres dedicadas al diseño y desarrollo de esta tecnología con las que tuve la ocasión de compartir en alguna ocasión.

Y es que al final, la observación y la creatividad son fundamentales para seguir innovando y generando campos de negocios inexistentes y, en ocasiones, inimaginables hace pocos años.

Quién sabe, quizá en pocos años la publicidad en el cielo mediante drones sea un elemento más de los paseos marítimos de los pueblos y ciudades turísticas de las costas del Mediterráneo o del Caribe.

Hace diez meses pensaba que este negocio podría ser posible algún día. Hoy tengo más claro que puede ser una buena e innovadora oportunidad de negocio para aquellos con espíritu emprendedor.

 

Víctor Ladreda

15 años en China en cargos de dirección general en ámbitos público y privado.

 

Foto: Cortesía